Manuel Meliton Carvajal Ambulodogui

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viernes, 12 de marzo de 2010

LA REPATRIACIÓN DE LOS RESTOS

MELITON CARVAJAL

LA REPATRIACIÓN DE LOS RESTOS

…El Presidente Cáceres dispone la repatriación de los restos…

…Cementerio General de Santiago.-
Certifico, que bajo el Nª 633 del libro de exhumaciones de este Cementerio General, se halla la siguiente partida: Con arreglo al Supremo Decreto del 23 de los corrientes, la exhumación de los restos del Señor Contralmirante de la Armada Peruana, don Miguel Grau, sepultado el 26 de octubre de 1879, en el mausoleo del General don Benjamín Viel y entregada a la Comisión nombrada por el Gobierno del Perú.- Santiago, junio 27 de 1890,- Firmado Carlos M. Elías; M. Mendiburu, Secretario de la Legación; M. Melitón Carvajal.- Manuel C. de la Torre, Pedro Gárezon.- Vº Bº Abraham Gonzáles.- Está conforme.Gaspar del Río, Adminitrador del Cementerio…



…La urna con los despojos de Grau fue portada por los peruanos residentes en Chile y por miembros de la Comisión llegada en la cañonera “Lima”. Las cintas fueron dadas a don Evaristo Sanfuentes, Ministro del Interior y Presidente del Gabinete; J. Causiño miembro de la Corte Suprema de Justicia; a José Evaristo Uriburu, Embajador de Argentina y Decano del Cuerpo Diplomático, a don Juan Mackenna, Ministro de Relaciones Exteriores; a H. da Bacurt, embajador de Francia y al capitán de navío Melitón Carvajal, Presidente de la Comisión Peruana…

…La urna fue depositada en un lujoso carro tirado por caballos blancos y con cuatro batidores, Ministros de Estado y en varios carros el cortejo se dirigió del Cementerio a la estación del ferrocarril. La comitiva era escoltada por un regimiento de artillería y otro de caballería y a pie un número muy elevado de personas. Cuando a lo largo de cinco kilómetros el cortejo pasó por la Plaza Principal, la banda de músicos del 4ª Regimiento de Línea, tocó el Himno Nacional del Perú, y cuando pasó la masa humana por el Palacio de Gobierno de la Moneda, se unió a la muchedumbre la Escuela de Grumetes. En esos momentos el Presidente Balmaceda, apareció en uno de los balcones con la cabeza descubierta. Al llegar el cortejo a la estación del Ferrocarril, se encontró que allí había otra compacta multitud. En ese lugar, el General José Velásquez, ex combatiente del 79 y Ministro de Guerra y Marina, pronunció el siguiente sentido discurso…

…También estas palabras fueron acogidas con vivas y vítores, lo mismo cuando se anunció que iba hablar el capitán de navío Melitón Carvajal, Presidente de la Comisión Peruana y sobreviviente del “Huáscar”…


…El tren en que se llevaron los restos a Valparaíso estaba engalanado y lleno de aparatos florales y la gente permaneció en la estación hasta que se perdió la máquina en la lejanía. Como las ceremonias en Santiago habían llevado mucho tiempo, la locomotora tuvo que acelerar su marcha y fue así como llegó al puerto de Valparaíso a las 6 de la tarde, cuando ya oscurecía por el invierno. En la estación esperaba también una inquieta gran multitud. Allí el Regimiento Nª 3 de Línea, le rindió honores militares. El recorrido al muelle se hizo entre dos filas de marineros. Era Intendente de Valparaíso y Comandante General de Marina, el contralmirante Juan Williams Rebolledo, él mismo que fue contendor de Grau en la Guerra del Pacífico. Junto con Rebolledo estaba una gran cantidad de Jefes y Oficiales de la Marina chilena. En nombre de ella, habló el capitán de navío Salamanca y le respondió el capitán de navío Melitón Carvajal. La urna funeraria se colocó en una falúa engalanada y enlutada con paño negro, que era remolcada por una lancha a vapor de la Gobernación Marítima. A ambos lados de ella en botes de los barcos de guerra se embarcó la comitiva. El mar estaba tranquilo, pero ya había caído la noche y se alumbraban con hachones y con los faros de la cañonera “Lima” y del crucero “Esmeralda”. A las 7 y 30 de la noche el Comandante Alzamora de la “Lima” recibió la urna. En esa oportunidad el Embajador Carlos Elías pronunció el siguiente discurso…

…A continuación el capitán de navío Carvajal, compañero de Grau en Angamos, dijo:

Señores:

Al separarse de estas playas la Comisión encargada por el Gobierno del Perú para trasladar a nuestra Patria los restos del ilustre y benemérito Contralmirante Grau, creo de mí deber hacer uso de la palabra, para expresar una vez más, nuestro agradecimiento por las facilidades que nos ha prestado el Gobierno de Chile y las muestras de personal distinción con que nos ha honrado.

Las glorias militares de las naciones, son evidentemente los más notables timbres de honra, por que el valor y la nobleza son y serán siempre los sentimientos que más distinguen a los hombres superiores.

La guerra impone terribles sacrificios en aras del deber; los que en el anchuroso mar ayer y siempre, se llamaron hermanos, tienen que ser después los mártires de la lucha en defensa de la honra de su bandera, representando siempre la gloria y el sacrificio por la Patria.
Estas son señores, las ideas que se presentan en mi mente en presencia de estos restos venerados. Tenemos por delante, los despojos del marino, que cumpliendo su deber sacrificó su vida en honor de su bandera, del mismo que catorce años antes en las aguas de Abato, fuera uno de los defensores del honor de la bandera chilena.

Hoy, felizmente, los lazos de amistad unen al Perú y Chile dándonos la satisfacción de ver honrados caballerosa y espontáneamente por el Gobierno y pueblo chileno, los restos del aliado de 1866 y del noble y heroico Comandante del Huáscar de 1879.

¡ Honor y gloria a estas fechas, agradeciendo de mi parte y a nombre del Perú por la manifestación de hoy¡

Las actuaciones de ese día se cerraron con la intervención del coronel Manuel C. de la Torre, miembro de la Comisión peruana y ex combatiente de Arica…

…El retorno…
…Apoteósica recepción en Lima…

…Los restos fueron llevados hasta la Plaza de la Exposición donde se había levantado un catafalco para colocar momentáneamente los restos. Esperaba una compacta muchedumbre, En ese lugar se realizó la ceremonia de la entrega de las veneradas cenizas de los héroes, haciendo uso de la palabra el capitán de navío Melitón Carvajal, Presidente de la Comisión que había viajado a Chile. Dijo Carvajal:

“Cumplo con entregaros aquí, los restos que la Comisión que presido ha tenido el honor de recoger y conducir a esta capital”. Luego continuó: “Estos no son muertos, porque viven y vivirán eternamente en nuestra historia, en nuestras tradiciones, en nuestra memoria y gratitud nacional; porque sus despojos simbolizan una a uno, los episodios siempre desventurados, pero siempre honrosos de una desgraciada guerra; porque su recuerdo dándonos la clave de nuestros desastres, servirán de lección a las generaciones futuras y será simiente de cordura y de acierto; y porque en fin su espíritu, allí , en las regiones inmortales en que se encuentran , velan por la ventura de la Patria.”

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